Pez: lejos de su manto

Con El Manto Eléctrico, Pez dejó de lado el sonido pesado de sus últimos trabajos y retornó a composiciones más jazz-folk, pero repitiéndose en una constante que lo hace perder la vertiginosa sorpresa que acostumbró a mostrar el trío.

Por Agustín Argento

Hasta El Sol detrás del Sol, Pez había venido surcando los diferentes estilos musicales para no ser encasillado. Tan sólo algunos cortes spineteanos y de La Máquina de Hacer Pájaros se podían percibir. Por supuesto que por la falta de internet durante los años noventa hacía que de estas similitudes sólo se percataran quienes se sumergían en las bateas del rock nacional.

De esos primeros álbumes, todos mostraban diferencias. Al vértigo de Cabeza y Quemado se le sumaba la velocidad de Pez yla sutileza compositiva de Frágilinvencible. O el jazzero Convivencia Sagrada, para llegar al concluido El Sol…. Hasta aquí, la pregunta era ¿Para dónde va Pez? ¿Cómo puede ser que no tenga más éxito (comercial) que el que tiene esta mega banda?

El grupo, como respuesta, sacó Folkore, un álbum que ya comenzaba a mostrar una dirección clara hacia la repetición en los rápidos cortes de batería y los largos lapsus de guitarra y salvado del letargo por los sonidos de Ernesto Romeo en la síntesis y un par de buenas canciones (“Maldición”, “Por Siempre”) que lo sacan a uno de la modorra.

El Manto Eléctrico viene a poner fin a un largo camino en el que el trío liderado por Ariel Minimal se inmiscuyó, erróneamente, dentro de la música pesada. Haciendo coversde Almafuerte en vivo, sólo demostraba que el heavy metal les salía mal. La versión de “Por que hoy nací”, de Manal, sonaba anacrónica. Y así, se llega al primer corte del disco: “Cráneos”. La única canción, junto a “Muerde la luz”, que sorprende.

El resto del álbum es como una remake de Convivencia Sagrada, pero sin la frescura que existió en 2001. Los músicos, por supuesto, suenan siempre afilados. Los efectos de guitarra, también, llevan a pensar que se trató de un disco trabajado. Sin embargo, extrañamente, Minimal perdió fuerza y expresión en la voz. El trabajo de las voces abusa demasiado de los coros y el delay. Por momentos, los temas más bien “volados” exigen soltura a la letra, mientras que en otros no se entiende lo que se canta por tanto efecto.

“Mi lista de deseos”, el tema que cierra El Manto… recuerda, por el inicio con un cencerro y por la repetición constante de una frase, a “Respeto”. Como si fuera una segunda parte de esa canción, en el track de Folklore se insiste con la palabra que le da nombre, mientras que en “Mi lista…”, Minimal canta hasta el hartazgo “pidiendo perdón no alcanza”.

El resto de las canciones van por el camino conocido. Estribillos que certeramente no llegan a estallar y solos de guitarra más bien armónicos que estridentes, que lo pierden a uno en los mil y un climas que Minimal deja salir. Franco Salvador y Fósforo García tocan como si estuvieran en una jam que conocen de memoria.

De Pez, por haber marcado un camino desde comienzo de los noventa, se espera algo más jugado. Si fuera cualquier otra banda, uno puede ser más condescendiente. ¿No se le bajó el precio al disco de Julian Casablancas o al de Thom Yorke justamente por el peso de sus nombres? El caso de este trío es similar. Tal vez suene injusto, pero también hay que tener en cuenta que la vara que ellos mismos pusieron hoy está muy alta.//z

[youtube]http://youtu.be/kiH4-FkEuTE[/youtube]

6 thoughts on “Pez: lejos de su manto

  1. Hola Agustín,
    En primer lugar el análisis es histórico por lo que creo que aplica como una opinión del momento actual de la banda, no del disco.
    Si bien estoy de acuerdo en que los últimos discos de Pez no son 10 puntos, se olvida de mencionar a discos como Hoy y Los Orfebres que fueron cambios de rumbo drásticos en el camino de Pez (por mencionar solo el aspecto que parece importar en esta review).
    En cuanto a decir que las únicas referencias que aparecen en Pez hasta “El sol…” son Spinetta y La Máquina, es un error muy grueso. Ya sea por desconocimiento de Pez o desconocimiento de la música que rodea sus discos, la afirmación está más que lejos de la realidad. Sin embargo no creo que esto sea algo malo… acaso no escuchamos a Yes en los discos de La Maquina, a Zeppelin en los de Pescado o a Hendrix en Color Humano?
    En mi opinión, este último disco no es lo mejor de Pez pero si me parece que mira hacia adelante a diferencia de “Nueva era…” que parece más un disco de transición y un tanto apresurado.
    Como análisis del disco en particular, me parece que sumó mucho el agregado de las acústicas y las violas con slide, la melódica (entre otros elementos) como un explícito acercamiento al dub y el cambio de sonido por uno más psicodélico hendrixiano son esperanzadores si valoramos el constante cambio en Pez.
    Saludos!

  2. Hay que reconocer que Argento conoce la discografía de la banda pero la crítica parece más un reclamo por no cumplir ciertas expectativas externas, algo que Pez siempre se caracterizó por despreciar. Nunca buscan complacer al público ni reclaman reconocimiento por lo que hacen. Son músicos, si graban discos es porque lo disfrutan, es su pasión, y no por lo que pueda generar después (aunque obviamente busquen algún tipo de comunicación).

    El Manto Eléctrico parece ser el punto de partida para un nuevo Pez aún desconocido. Sí se deja atrás la etapa pesada, pero no se la abandona por completo. Con sus detractores y fanáticos, hablar de esa búsqueda artística previa como un “error” parecería implicar la posibilidad de proyectar estratégicamente un camino hacia lo que Pez “debería ser” como banda, y ese paso en falso habría sido entonces un desvío innecesario. Juzgar por un supuesto personal sin otro sustento que el propio gusto enflaquece el análisis, aunque deje en claro el disgusto de Agustín. Otros quizás sientan que regresa una parte del Pez que más querían y esten ansiosos por ver su próximo paso.

  3. A mi el discio no me parecio el mejor disco de la banda, ni cerca.. pero tampoco lo esperaba.. Me alegra ver que se alejan un poco del trio de rock pesado, por lo menos en lo que es disco de estudio, pero de ahi a decir que su incursion en ese estilo es un error me parece excesivo, son 2 discos muy buenos, mas nueva era que volviendo a las cavernas, ademas en vivo sonaban sarpado…

  4. Hola, Agustín.
    Para empezar no veo similitudes entre este disco y “Convivencia sagrada”, en realidad solo una, que la banda con estos discos rompe con lo que venían haciendo hasta entonces.
    Creo que “El manto eléctrico” viene a mostrar una cara de Pez que no estábamos acostumbrados a ver. Una cara que todavía falta pulir, es cierto; esto no es de lo mejor que ha hecho Pez, pero puede estar abriendo un nuevo camino en esta banda que, a pesar de lo que vos opinás, creo que nunca nos dejó de sorprender (omitís en tu recuento de discos a dos que se diferencian del resto, “Hoy” y “Los orfebres”) exceptuando, tal vez, “Nueva era, viejas mañas”, que , para mí, “está de más”.

    Saludos.

  5. Hola gente, me llamo Ignacio. Realmente conozco muy poco de pez ( 2 o 3 canciones). Escuche el disco y me gustó! Grabé varios discos y este me parece q tiene mucho groove y me flashió que parece ser una sola canción de punta a punta. Esto porque la mezcla y el sonido mas q nada en las voces y bata es 100% igual en todo el disco. Si… el sonido es flaco pero me dio la sensación de estar en un jamaica años 70 experimentando a full, claro!! si al grabar tocaron todos juntos. Muchas ganas de ir a ver en vivo esto seguro sale igual o mejor y eso es algo de apreciar de una banda! Saludos

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