Músicos en cuarentena

Charlamos con diferentes artistas sobre cómo viven la cuarentena, el proceso creativo, la importancia del streaming y las posibles consecuencias de este panorama. 

Por Carlos Noro
Ilustración de Sabrina Pintos

Si bien todos estamos afectados por la cuarentena, la cultura musical fue una de las más afectadas de manera concreta y real: de un día para otro los ensayos, grabaciones de discos y shows en vivo se suspendieron en muchos casos sin posibilidades concretas de reprogramación. En tiempos como los actuales en donde lo digital es casi la única salida para mostrar las canciones y tocar en vivo parece ser la manera concreta de subsistir, la pregunta parece venir por el futuro de ciertas prácticas que tal vez cambien o incorporen nuevas maneras de comunicar y difundir. Las particularidades de un músico en la cuarentena, la importancia del streaming y algunas recomendaciones relacionadas con el encierro son algunas de las cuestiones que charlamos con algunos músicos de diferentes estilos de esta Argentina 2020 con las calles y los escenarios insólitamente solitarios.

  1. ¿Qué tiene de particular la cuarentena para un músico?
  2. ¿Cómo afecta este contexto a tu proceso creativo?
  3. ¿Qué opinión tenés de la transmisión vía streaming? ¿Puede competir o reemplazar a tocar en vivo?
  4. ¿Te parece que este tipo de situaciones cambian la manera de entender la realidad? ¿Y la música?
  5. ¿Qué recomendación tenés para la cuarentena relacionada con la música?

Diego Martez: “Me encontré conmigo de una nueva manera”

  1. Como músico no sé, creo que esta situación de estar en cuarentena golpea e impacta a cada quien de formas distintas. Particularmente tenía una agenda cerrada hasta septiembre y de un momento a otro se cayeron todos los recitales y giras con la posibilidad, por suerte, de que se reprogramen más adelante. Lo concreto es que me encontré sin esos trabajos y con menos actividades. Ahí pasó algo bastante fuerte: se transformó en un momento en el que me encontré conmigo de una nueva manera. Se convirtió en una chance de replantearme algunas cosas, de bajar algunos cambios y de no pensar tanto en todo lo que tenía por delante, sino en todo lo que tengo ahora mismo.
  2. Mi proceso creativo no se está viendo afectado con esta cuarentena, de hecho me estoy encontrando con varios momentos interesantes de introspección que me ayudan a resolver algunos trabajos que venían dilatándose. También estoy aprovechando para concretar las canciones que van a formar parte de mi próximo disco y la salida de mi disco-dvd en vivo filmado en mayo de 2019 en la Sala Piazzolla del Teatro Argentino de la ciudad de La Plata. En definitiva, todo eso lleva un trabajo de producción y creación muy grande y este tiempo me enfoca mucho más profundamente para llevarlo a cabo.
  3. Creo que está habiendo una sobreinformación de recitales y festivales online. He visto varios y algunos me parecen que están bien, que están cuidados. Otras transmisiones creo que están hechas solo por despuntar el vicio de tocar, eso no lo creo muy positivo.
  4. Sinceramente no lo sé. Espero de corazón que a futuro sí. Ojalá seamos menos egoístas, menos engreídos, más cuidadosos con nuestro entorno y más respetuosos. Espero que cambiemos la realidad. Lo hablo en todos los aspectos y eso incluye a la música.
  5. Escuchen música independiente, autogestiva y compártanla con su gente. Invito a escucharla música de amigos y amigas que amo y admiro. Pueden entrar a las plataformas que usen y buscar: Solentina, Lucy Patané, Marina Fages, Pablo Matias Vidal, La Charo, Luciana Jury, Susy Shock, Sofia Viola, Cata Raybaud, Tita Print, Malena Muyala, Mariana Baraj, Soema Montenegro, Lucio mantel, Pablo Grinjot, La Parsifonica, El Botis, La Nadia Matilde, Shaman, Silvia Gomez, Fus Delei, Mariel Barreña, Paz.

Daina Leonelli: “Cambiar la realidad es una decisión de cada quien”

  1. Lo mismo que tiene de particular para todas las personas que hacen algo que requiera escenario y, por ende, juntar gente: se caerá todo lo que teníamos programado por lo menos hasta junio y nuestra carrera estará estancada por un tiempo. Ante esto, creo que hay dos grandes caminos que se pueden seguir. Uno puede ser tratar de mover tu proyecto a través de las redes el otro puede ser concentrarte en otros aspectos de tu vida. En el medio hay muchas cosas que se nos pueden pasar por la cabeza. Una piensa “si no sigo posteando mi público se va a olvidar de mí” pero al mismo tiempo se contrapone ideas como “no quiero molestar a nadie en un momento como este con publicidad”, “no se me cae una idea para componer porque estoy preocupada por mi familia”, “con todo lo que pasa hacer una canción me resulta de repente un poco tonto” y otras más. Este problema, lamentablemente, recién empieza. Estamos ajustándonos, muchas y muchos no tenemos idea de qué hacer.
  2. Mi proceso creativo (qué término gracioso) está como detenido. Te diría que está en la etapa de la introspección. Escribo un montón, pero nada tiene forma de canción. Es catarsis pura, le falta el refinamiento que le daría si quisiera que entre en una métrica. Pero no me estoy preocupando por la composición, ahora el mundo tiene problemas tan grandes que cuando intento verme entre todo eso, desaparezco.
  3. Para nada puede competir o reemplazar a tocar en vivo. De hecho, no creo que nadie que responda esta entrevista pueda pensar que sí. El sonido nunca va a ser ni remotamente parecido, además de poder tocar en formato banda ni evitar que se corte de a ratos la comunicación. Y, por supuesto, no hay nada como estar todos y todas juntos y juntas en un mismo lugar, ir con tus amigos a un recital, pasarse la birra y hacerse comentarios sobre las cosas que van pasando. Mirar un streaming puede levantarme un poco el ánimo después de un día de angustiarme por todo esto, pero cuando termina miro alrededor y de repente me siento muy sola.
  4. La música es parte de la realidad, no la separo. Así que respondo todo junto. Creo que la manera de entender la realidad puede cambiar por algo tan mínimo como la mirada de un perro petiso. No hace falta un desastre mundial, incluso en ese caso no necesariamente se dará un cambio. Es cierto que estamos viendo a la muerte mucho más de cerca que de costumbre y escuchando todo el tiempo esa palabra en los conteos del noticiero y eso a en algo nos puede cambiar. Pero sólo puedo hablar por una franja de personas que vendría a ser este entorno consciente y con una cierta cantidad de privilegios, en concreto una clase media que tiene lo necesario para quedarse en casa y darse el lujo de reflexionar, que además busca aprender y luchar por un mundo un poco menos de mierda. Resumiendo: no es la situación la que cambia la manera de entender la realidad, aunque puede ayudar. Cambiar la realidad es una decisión de cada quien.
  5. Si no te dedicás a la música, buenísimo. La música es una gran compañera para los momentos difíciles y ahora que tenemos mucho tiempo, podemos escuchar cosas nuevas. Si te dedicás a la música ya elegirás tu propio camino y mi recomendación no tendrá sentido. Yo diría que te concentres en que tenés muchas otras cosas en tu vida. No perdiste lo único que hacías bien o que te hacía crecer o que te divertía. Prestale atención a tus otras actividades, nutrilas. No pienses que perdiste todo sólo porque no podés tocar en vivo. Volveremos con toda, aunque no sé cuándo.

 

Juan Pablo Fernández (Acorazado Potemkin): “En este momento hay muchas cosas más importantes que nuestras canciones”

  1. Lo mismo que para todo el mundo: una pandemia mundial, una situación excepcional, irrepetible, de gran preocupación y responsabilidad, que te obliga a estar atento y ser cuidadoso para no contagiar a tus chicos, a los viejos. Que te invita a transmitirles cariño y protección, sin asustarlos pero atentos, porque uno no puede evitar pensar en que va a morir mucha gente y puede colapsar nuestro sistema de salud, que es muy bueno, pero hay que adecuarlo a un momento así. En lo particular con Potemkin suspendimos los shows que teníamos para presentar nuestro disco Piel. Teníamos doce presentaciones en distintas ciudades y mucho entusiasmo. Acordamos que hay que parar todo y confiar en que es lo mejor que podemos hacer, quedarnos en nuestras casas y cuidarnos mucho.
  2. Nosotros siempre escribimos y trabajamos tratando de plasmar el momento que nos toca vivir, para entenderlo y pensar en voz alta. Así que el proceso creativo se va a nutrir de otras experiencias, totalmente nuevas, porque el escenario es totalmente nuevo y nada va a volver a ser igual. De todas maneras lo que sí se afecta es la dinámica cotidiana de ensayar y tocar. Quizás algo bueno podamos sacar de esta terrible experiencia de encierro y es que puedan finalmente ordenarse y hacerse costumbre los cobros por reproducciones digitales, por las descargas y monetizaciones del streaming. Es decir que haya una consolidación de la parte digital de la industria de la música, también para los músicos independientes.
  3. No, nunca el streaming va a llegar a ser ni remotamente comparable a la experiencia del show en vivo. El contacto con los amigos, tomar una cerveza, la ansiedad previa a que se abra el telón, la intensidad del volumen y también de los silencios, el calor de una sala llena y la alegría que en eso comparten y transpiran los músicos y su público. Nada de esto es reproducible por un celular. Quizás con el tiempo, el cambio de costumbres lleve a que sea una experiencia más de lo que puede ofrecer una banda, pero para nosotros como músicos no es lo mismo sentir mientras cantás o tocás la respuesta del público, un grito, un aplauso nunca es igual a un like. Yo al menos no lo vivo al con la misma espontaneidad.
  4. Por supuesto. Nada va a volver a ser igual después de pasar esta pandemia. Hay que aprender de estas cosas y conversar y leer mucho, hay mucha gente pensando y que ya venía discutiendo sobre como se llega a esta situación y cómo sería bueno salir. Después, la música y los músicos, sabrán hacerse un lugar. En este momento hay muchas cosas más importantes que nuestras canciones, por eso, a una semana de cuarentena obligatoria, me parece un poco egoísta creer que uno aporta algo desde un streaming. Quizás como dijo el Presidente, que la gente vea a Fito en el piano haga que valore estar en su casa. A mí no me alcanza como hecho estético, pero quizás sume al entretenimiento y la tranquilidad social.
  5. Para el que tenga un poco de tiempo que se deje llevar por la deriva que propone la web, escuchar una canción, leer la letra, googlear los textos que puedan querer decir algo que no sabemos, preguntarse cómo y quienes grabaron esa canción, escuchar otras cosas que haya grabado ese productor, llegar a un artista que verdaderamente nos guste, escuchar todos sus discos, buscar documentales que hayan retratado su vida, su forma de trabajo, buscar versiones en vivo. Las cosas que están detrás de una canción, nos hacen vincularnos mejor con la obra y al entenderla, algo de nosotros mismos vamos a poner en eso y vamos a vincularnos distintos, vamos a hacer una escucha activa y algo va a cambiar. Y todo esto que te dije se puede hacer para solo una canción. Así que imagínate que podemos multiplicarlo por cuarenta días de cuarentena y si no aprendemos algo, por lo menos vamos a estar un poco más felices y vamos a transmitirles mejor onda a la gente que está viviendo la cuarentena con nosotros.

 

Cam Beszkin: “Experimenten libremente la música a través del cuerpo”

  1. Creo que aplica también para otros rubros artísticos. Lo que nos da el arte es un refugio, un lugar de creación y transmutación que es muy sanador. Un cable a tierra, y a la vez de vuelo. El solo hecho de saber que existe esta cueva creativa dentro nuestro es un alivio.
  2. Me ensimismó y me puso más reflexiva, cosa que muy probablemente se verá reflejada, de alguna manera, en creaciones futuras.
  3. Nunca antes lo había hecho y hace un par de días realicé un show acústico vía streaming. Fue interesante hacerlo, sentí la conexión con el público virtual, una energía distinta, pero movimiento energético al fin.Debo admitir que yo no tengo mucha paciencia para ser público de shows de este tipo. Y también creo que la desesperación del encierro nos hizo salir a hacer streamings y eso fue un poco abrumador. Creo que es una opción, la opción con mayúsculas en este momento de calles desiertas, pero dudo mucho que pueda reemplazar un show en vivo. El vivo mueve unas energías muy intensas, que ni el telefonito ni la computadora pueden decodificar. A veces pasa inclusive con los discos, que pueden estar maravillosamente grabados y así y todo no llegan a transmitir la particular magia del vivo.
  1. Sí, cambian la percepción de la realidad, pero no creo que a todo el mundo le pase de la misma forma. Creo que como la vejez, estas situaciones exacerban lo que ya traemos. Ojalá nos ayude a ordenar las prioridades de la vida, nos ponga más solidarios, y menos competitivos. Respecto de la música, el que la valoraba probablemente ante estos eventos, tal vez pueda valorarla aún más. Como dije antes, al que antes no le pasaba nada con ella no creo que le pase ahora aunque tal vez sea una mirada un poco pesimista
  2. Mi recomendación es que bailen, que experimenten con músicas de todo tipo. Experimenten libremente la música a través del cuerpo.

Nicolás Heis (Las Diferencias): “Vamos a volver a valorar las cosas más simples”

 

  1. Si se le puede buscar una particularidad: da la posibilidad de que uno que se entretenga con su instrumento o componga. Fuera de eso afecta psicológica y económicamente como a cualquier persona que se encuentra tantos días encerrada en su casa.
  2. En lo personal me ayudó muchísimo. Puedo dedicarle una cantidad de tiempo que en el correr de los días normales se hace difícil por otras distracciones y responsabilidades. Soy una persona que todos los días, sea en el lugar que me encuentre, voy grabando ideas en celular con la intención de algún día escucharlas y darle forma. ¡Llegó el momento ideal para hacerlo!
  3. Todavía no tengo una opinión formada. Generalmente cuando pasan cosas como estas traen como consecuencias cambios importantes que pueden ser para mejor o para peor. Quizás con el avance de la tecnología, conexiones más rápidas, mejor audio y mejor imagen provoquen que algunos años compremos una entrada para ver una próxima reunión de Led Zeppelin en el sillón de casa y una calidad increíble. El tiempo lo dirá.
  4. ¡Obvio! si podemos sacar algo bueno de esto es que vamos a volver a valorar las cosas más simples. Desde compartir unos mates en una plaza hasta de ir a ver la banda que te gusta.
  5. Apaguen la televisión para que cuando volvamos a la normalidad salgan muchos discos creados durante este periodo.

Maxi Leivas (Ayermaniana): “Ojalá cambie la manera de entender la realidad”

  1. La cuarentena para nosotros y para todos y todas los que formamos parte de la escena artística a lo largo y ancho del país implicó un parate total de actividades. Como podrás imaginarte tuvimos que cancelar la totalidad de shows y planes que teníamos. Podríamos decirte que nos llevó a punto cero, como a la mayoría de los humanos que estamos atravesando esto. Estar encerrado todo el día no es algo que acostumbremos a hacer ya que nos gusta girar y tocar bastante. En concreto aprovechamos para recuperar ese tiempo que a veces en el día a día se pierde relacionado a escuchar los discos que nos gustan, tocar nuestro instrumento, componer, leer, ver películas y esperar que esta situación se resuelva de la mejor manera posible para todos y todas.
  2. A nosotros como banda nos afecta de lleno ya que acostumbramos a componer todos juntos en la sala. A su vez también estamos empezando a tomarlo como una nueva aventura, empezamos a mandarnos ideas vía internet, nos pasamos discos o grabamos ideas y nos vamos consultando. Es un buen momento para dedicarle tiempo a crear cosas nuevas.
  3. Jamás. Tocar en vivo es una sensación incomparable con un streaming por mil factores diversos. Se pierde principalmente la cercanía con el público y eso hace que se ponga medio raro; pensamos en armar algo en via streaming quizás en los próximos días cuando baje un poco el caudal de gente que empezó a hacerlo.
  4. Ojalá cambie la manera de entender la realidad. Esta situación deja a la luz lo frágil que puede ser la normalidad de los días. De un momento a otro cambió todo. Ojalá como sociedad, de una buena vez por todas, podamos aprender a quedarnos con lo mejor
  5. En lo posible aprovechen para escuchar esos discos que se deben, apoyen a las bandas nacionales. Este país tiene una inmensidad de bandas buenas.

 

Shaman Herrera: “Espero que esto nos sirva para plantearnos un nuevo sistema alternativo”

  1. Creo que muchos estamos recalculando muchas cosas, la vorágine del mundo se detuvo y hay que aprovechar para que la creatividad nos traiga luz en estos momentos de oscuridad.
  2. Afecta lo emocional de todas las personas, por ende todo lo que se produzca desde la creatividad va a estar de una manera u otra impregnado de lo que sucede. No es tiempo para la frivolidad en el arte.
  3. No soy fan de ver transmisiones streaming, igual entiendo que es algo que todos los artistas vamos a tener que incorporar de ahora en más. La presencia en redes será más intensa y seguro que se encontrará la manera de que sea redituable para artistas. Igual está todo muy verde. Ojalá que no dure mucho y volvamos al viejo recital poguero con olor a chivo y porro.
  4. Espero realmente que cambiemos como especie, que sea una oportunidad para plantearnos un nuevo sistema alternativo al capitalismo, que en este tipo de catástrofes deja a las grandes mayorías a un lado. Espero que esa realidad esté ligada a una nueva concepción biocéntrica de la vida, y no tan antropocéntrica.
  5. Aprovechad para meditar, componer y pre producir vuestras canciones.

Santiago Rua (Poseidotica): “La música siempre cambia”

  1. Los primeros días me pego por la novedad, hasta tenía un poco de entusiasmo por todo el tiempo libre que se venía. Hoy por hoy luego de varios días de encerrona ya lo padezco mucho más. La realidad es que la música es re protagonista en todos los modos posibles.
  2. Aprovecho mucho para estudiar música. También me metí a estudiar una dimensión de la música que se llama síntesis. Ahí encontré un tremendo plan sónico, otro palo completamente diferente a lo que es un instrumento musical. Es un mundo hermoso y nuevo para mí.
  3. No creo. Me parece que ahora es una herramienta para poder pasar mejor el momento. Es como la videollamada o las conferencias, no tiene nada que ver con estar en una mesa charlando, comiendo o tomando algo con gente. Hay algo de la reunión que no se transmite por acá, por éste cosmos virtual que ya no sé ni qué es.
  4. Un poco creo que sí. Ahora me pongo a valorar muchísimo más un montón de boludeces que de repente aparecieron y supongo que cada uno revisará entre sus cosas qué es importante de verdad y qué no. Siempre me refiero a la realidad “espiritual” ¿no? porque después hay realidades acompañadas de las diferentes economías que no me atrevo a proyectar y eso me angustia bastante. Creo que es otro enemigo de ésta “guerra”. ¡La música siempre cambia, pase lo que pase y por suerte!
  5. Recomiendo que interactúen con la música de la forma que mejor les salga. Escuchen, toquen, canten y bailen. Espero con muchas ganas que podamos pronto volver a encontrarnos todos a bailar, escuchar, cantar y escuchar música.

 

Antonio Birabent: “Volveremos a los viejos ritos”

  1. La cuarentena condiciona personas: músicos, zapateros o banqueros. No creo que haya cuarentenas diferentes por profesiones, si por personalidades.
  2. Lo está potenciando hasta ahora. Toco más la guitarra, escribo, paso cosas en limpio. Pienso mejor.
  3. Lo estoy usando por la situación pero tocar en vivo es, por suerte, por ahora inmejorable.
  4. Cambian la forma de entendernos, y por eso todo lo demás. Pero también va a pasar. Volveremos a viejos ritos, sin duda.
  5. Mucho Bach y también The Kinks.

Nicolás Lippoli: (Las Sombras-Knei) “Es como un silencio que me impongo para conocerme a mí mismo”

  1. Lo mismo que cualquier persona. Es esencial comprometernos con el cuidado no solo de nosotros mismos sino del resto de las personas que corren el riesgo de contagio. Desde mi lugar como músico no puedo ir a ensayar, no puedo ir al estudio, no puedo estar en contacto con los artistas que admiro, pero me siento comprometido con la situación y creo que es responsable de mi parte seguir las instrucciones que piden desde arriba. Paso mucho tiempo encerrado en mi cuarto, he descubierto mucha música que no conocía y dedico mucho tiempo al estudio de todo lo que agarro, ya sea un documental, un libro, un disco. Si realmente algo me llega tengo mucho tiempo para estudiarlo a fondo y nutrirme de eso. De alguna manera mantengo la cabeza ocupada y trato de aprender todos los días cosas nuevas.
  2. La verdad es que no lo afecta, tal vez si me gustaría estar en la sala rodeado de amigos tocando como siempre lo hago, pero también siento que en mi propio proceso creativo, es necesario tener a la soledad como mi aliada. Es como un silencio que me impongo para conocerme a mí mismo cada vez que escribo una canción, que desarrollo una melodía o una determinada progresión de acordes. En cuanto al hecho de crear, puedo crear con mi computadora haciendo música con instrumentos virtuales, con mi guitarra eléctrica enchufada a un mini-equipo que tengo o cantando arriba de los discos que pongo.
  3. Opino que es una herramienta sumamente útil para el intercambio virtual de conversaciones, en mi caso suelo armar conversaciones con seis o más personas y les pido que hablemos de música. Desde el punto de vista de tocar en vivo, no creo que esto compita con la sensación y la adrenalina que uno tiene a la hora de tocar en vivo, cara a cara con la gente que uno quiere. Igualmente de alguna manera mantiene viva la llama, es como una sensación nueva también. Deberíamos intentarlo y ver que nos sucede.
  4. Este tipo de situaciones muestran cuan egoísta puede llegar a ser la gente, cuan irresponsable y nos pone a prueba como sociedad, pero desde un lado más humano. En cuanto a lo personal y con relación a lo musical no cambia mi manera de entenderla. La cuarentena me da mucho tiempo libre, tiempo que como músico puedo ocupar para que cuando pase el temblor salga a la cancha con un puñado de canciones bajo el brazo.
  5. Recomiendo que si son músicos aprovechen para estudiar sobre música. Muchas veces me dicen, la música no se estudia, la música te nace. Acuerdo en algo de eso pero propongo estudiar desde el punto de vista de la energía que uno pone en algo, de la entrega que tiene a la hora de leer un poema, escuchar un disco o contemplar una pintura. Calienten la pava, ármense un pucho, pongan el disco que les recomendaron y traten de meditar de entregarse como nunca antes lo hicieron, van a ver que tan bien se sienten y cuanto les abre la cabeza.

Pablo Dacal: “La música se vuelve más necesaria cuando lo humano corre peligro”

  1. En principio tiene las mismas particularidades que para el resto de los ciudadanos. Desde el punto de vista del músico te diría que hay más tiempo libre, menos dispersión, más silencio. Todas esas cosas te juegan a favor. Por otro lado ese mundo suspendido te lleva inevitablemente a encontrar una música que lo acompañe o a generar unas palabras que digan algo sobre él si trabajas con las palabras. Me parece que cuando ocurren hechos inéditos en el mundo, son los artistas los que tienen que decir algo. Sino habría que preguntarse para qué están.
  2. Lo afecta de alguna manera para bien. Si bien me preocupa bastante lo que pasa y a veces me dejo llevar por las noticias, los que vivimos en el arte tratamos de tener tiempo en soledad. Ahora esto es inevitable, es un buen marco teniendo en cuenta la paradoja que implica estar en una situación como esta inédita e inquietante.
  3. Puede volverse interesante. Yo no le encuentro el gusto, pero nunca se sabe. No creo que tenga relación con la experiencia de un concierto. No tiene la posibilidad de que cada uno puede dirigir la mirada y dejarse llevar por lo que sucede, además de estar viviendo esa situación con otras personas. Veo al streaming como otra cosa. Yo prefiero ver los videos grabados y en diferido; mientras que a la música prefiero escucharla en los discos. Son instancias receptivas muy diferentes. No siento es vértigo de lo que está sucediendo sino que siento que es algo que está pasando de una forma muy medida y con medios bastantes inestables y poco fieles. No creo que reemplace en lo más mínimo al show en vivo. En todo caso será otra instancia
  4. La música se vuelve más necesaria como expresión humana cuando uno siente que lo humano corre cierto peligro. La realidad cambia. Nuestra percepción de la realidad va a ser otra, teniendo en cuenta que vivimos en un continente como el nuestro donde la cercanía física es parte de nuestra vida cotidiana. Por ahora vivo la incertidumbre de esta ciudad en soledad, algo francamente imponente.
  5. Mi recomendación es que cada quien trate de desarrollar lo que siente y de cultivar su mundo íntimo. La casa, para los que tenemos la suerte de vivir en una casa, es la extensión del propio cuerpo y del propio corazón. Todo eso debe cuidarse, deber ser una fiesta y un templo. Creo que uno hay uno puede desplegar un mundo enorme y muy rico. Unos trabajan en eso con cierta cotidianeidad y otros no tanto, es una oportunidad para hacerlo.//∆z